Protocolo Unificado de Sueño de Loretta
Establecer una sola forma de acompañar a Loretta durante las siestas, el inicio del sueño nocturno y los despertares de madrugada.
La finalidad no es conseguir que se duerma lo más rápido posible. La finalidad es reducir progresivamente las asociaciones externas para dormir, permitirle practicar la autorregulación y evitar que distintas personas utilicen métodos diferentes.
Este protocolo contiene las instrucciones vigentes. No debe improvisarse ni modificarse durante la noche.
1. Principio fundamental
Loretta puede caminar dentro de la cuna, sentarse, pararse, acostarse, cambiar de posición, tomar una mano, permanecer despierta o tardar varios minutos en volver a dormir.
Si está haciendo cualquiera de estas cosas sin llorar y sin mostrar malestar importante, no hay que intervenir.
No tenemos que conseguir que permanezca acostada. No tenemos que colocarla en una posición determinada. No tenemos que “hacerla dormir”.
2. Rutina para dormir
Esta rutina se utiliza tanto para las siestas como para la noche. La única diferencia es que por la noche primero se realiza el baño.
Siesta
- Sentarse con Loretta en el sillón.
- Leer cuentos.
- Permitirle tomar su leche mientras escucha los cuentos.
- Esperar a que Loretta termine por decisión propia.
- Preguntarle si ya quiere ir a dormir.
- Lavarle los dientes.
- Llevarla a la cuna.
- Acompañarla dentro del cuarto hasta que se duerma.
Noche
- Baño.
- Sillón.
- Cuentos.
- Leche.
- Esperar a que ella termine.
- Preguntarle si quiere ir a dormir.
- Lavado de dientes.
- Cuna.
- Acompañamiento hasta que se duerma.
3. Cuentos y leche
Esta parte de la rutina no debe hacerse con prisa.
Mientras escucha cuentos, Loretta puede subir o bajar del sillón, buscar otro cuento, cambiar de libro, volver a sentarse y continuar tomando su leche.
No hacer:
- Obligarla a permanecer acostada.
- Sujetarla para que no se levante.
- Decidir que “ya pasó suficiente tiempo”.
- Levantarla del sillón antes de que ella termine.
- Apresurar la rutina porque queremos que se duerma.
Loretta indica que terminó la leche cuando ella misma retira la mamila.
4. El lavado de dientes no se omite
Después del cuento y la leche, siempre se lavan los dientes antes de entrar a la cuna.
No llevarla directamente del sillón a la cuna. No omitir este paso aunque parezca cansada.
cuento → terminar leche → dientes → cuna → dormir
Si se omite el lavado de dientes y protesta al entrar a la cuna, no debe interpretarse inmediatamente como que necesita volver al cuento, tomar más leche o ser arrullada.
5. Al entrar a la cuna
A. Entra tranquila
Se acuesta y se deja ahí. No es necesario hacer nada más.
B. Se resiste o se queja ligeramente
No sacarla.
Se puede colocar suavemente una mano sobre el pecho o la espalda, sin inmovilizarla ni ejercer fuerza.
La finalidad es darle una referencia física tranquila, no obligarla a permanecer acostada.
C. Llora
Si llora, se le consuela sin sacarla de la cuna.
- Acercarse.
- Hablarle con voz tranquila.
- Abrazarla brevemente mientras está parada junto al barandal.
- Colocar una mano en pecho o espalda.
- Ofrecerle contacto.
Cuando deje de llorar: ayudarla a acostarse si lo acepta, reducir nuevamente la intervención y volver al acompañamiento tranquilo.
No utilizar como respuesta al llanto:
- Cargarla.
- Caminar con ella.
- Mecerla.
- Arrullarla.
- Regresar al sillón.
- Regresar a los cuentos.
- Volver a ofrecer leche después del lavado de dientes.
6. Acompañamiento mientras se duerme
El adulto puede acostarse o permanecer junto a la cuna.
Actualmente Loretta está utilizando como referencia de seguridad que se introduzca una mano entre los barrotes. Puede permitirse.
Ella puede tomar la mano, soltarla, volver a tomarla, caminar, sentarse, pararse, acostarse o cambiar repetidamente de posición.
Puede tardar 10, 20, 40 minutos o más en dormirse. El tiempo por sí solo no es una razón para cambiar de estrategia.
7. Despertares nocturnos
Primero hay que observar qué está ocurriendo.
8. Diferenciar tres estados
Estado 1 — Despierta pero tranquila
Puede abrir los ojos, moverse, sentarse, caminar, pararse, acostarse o cambiar de posición.
Qué hacer: nada. Observar.
No intentar dormirla.
Estado 2 — Queja o solicitud de leche
Una queja no debe confundirse automáticamente con llanto.
Se considera que todavía está intentando regularse cuando existen pausas en la vocalización y alterna entre moverse, sentarse, acostarse, observar o permanecer tranquila algunos momentos.
Qué hacer: esperar por lo menos 4 minutos, siempre que la queja no se convierta claramente en llanto.
Los cuatro minutos no son una cuenta regresiva después de la cual obligatoriamente hay que intervenir.
Si después de cuatro minutos Loretta está tranquila, sigue intentando acostarse o parece estar regulándose, se continúa esperando.
9. Mamila vacía
Loretta algunas veces utiliza una mamila vacía como succión de consuelo y vuelve a dormir.
Puede proporcionarse la mamila vacía después del periodo inicial de observación.
10. Cuándo darle leche
Si ocurre esta secuencia:
- Loretta continúa pidiendo leche.
- La mamila vacía no funciona.
- Se levanta repetidamente.
- La inconformidad aumenta.
- Comienza a llorar.
No prolongar innecesariamente el llanto cuando ya se llegó a este punto.
La finalidad de los cuatro minutos es darle oportunidad de volver a dormir sin leche cuando pueda hacerlo. No significa negarle la leche cuando claramente ya no está pudiendo regularse.
11. Después de la leche: regla crítica
Aunque lleve 10 minutos, 20 minutos, 40 minutos o una hora.
Si está tranquila, simplemente se observa.
Loretta puede caminar, sentarse, pararse, acostarse o cambiar de postura repetidamente. Eso forma parte del proceso de volver a dormirse.
12. No volverla a acostar cada vez que se pare
Una de las conductas que más puede activarla es entrar en el ciclo:
No hacerlo.
Después de la intervención inicial, si Loretta está tranquila, puede permanecer parada, sentada o caminando. Ella decidirá cuándo acostarse.
13. No corregir su posición
No colocarla repetidamente de lado, boca arriba, en determinada esquina o en determinada postura.
14. Cosas que no deben hacerse durante la madrugada
Salvo que exista una situación de seguridad o enfermedad, no utilizar ninguna de las siguientes estrategias para intentar dormirla:
- Sacarla de la cuna.
- Cargarla.
- Caminar con ella.
- Mecerla.
- Arrullarla.
- Darle palmadas repetidas.
- Darle masajes.
- Acariciarle repetidamente la cara.
- Jugar.
- Conversar con ella.
- Prender luces.
- Entretenerla.
- Intentar acomodarla continuamente.
- Cambiarla constantemente de posición.
Muchas de estas conductas parecen “ayuda”, pero para Loretta pueden convertirse en estimulación. El resultado puede ser exactamente el contrario: despertarla más.
15. Qué significa “ayudarla”
Ayudarla NO significa: “hacer algo hasta conseguir que se duerma”.
Ayudarla significa: utilizar únicamente la menor intervención necesaria para resolver el problema que está presentando en ese momento.
16. El llanto sí cambia el protocolo
Este protocolo no consiste en dejar llorar a Loretta indefinidamente.
Si una queja se convierte en llanto claro, sostenido o creciente, hay que responder.
Primero: presencia, voz tranquila, contacto y abrazo desde la cuna si lo necesita.
Si además está pidiendo leche y los pasos anteriores no funcionaron: ofrecer la leche.
Una vez resuelta la causa del llanto y estando nuevamente tranquila: regresar a mínima intervención.
17. El protocolo es la instrucción principal
Las enfermeras y niñeras deben seguir este protocolo escrito, independientemente de quién esté de turno.
No debe existir una técnica diferente dependiendo de la cuidadora.
18. No modificar el protocolo durante la madrugada
No se tomarán decisiones nuevas sobre el método de sueño:
- A las 2:00 a. m.
- A las 4:00 a. m.
- Mientras Loretta está despierta.
- Mientras alguien está ansioso.
- Mientras se está observando la cámara.
Si alguno de los padres considera que algo debe cambiar, se comenta durante el día y se modifica este documento antes de la siguiente noche.
Hasta que el cambio quede escrito, continúa vigente la instrucción actual.
19. Qué hacer si reciben una instrucción contradictoria
Si durante la madrugada cualquier persona da una instrucción diferente a este protocolo, la cuidadora debe responder:
No se espera que una enfermera o niñera tenga que decidir cuál de dos instrucciones contradictorias seguir.
El protocolo escrito resuelve esa decisión.
20. Excepciones de seguridad
Estas reglas son para despertares normales relacionados con el sueño.
No aplican cuando existe una posible situación médica o de seguridad, por ejemplo:
- Dificultad para respirar.
- Atragantamiento.
- Vómito.
- Caída o golpe.
- Fiebre o enfermedad evidente.
- Dolor evidente.
- Una extremidad atrapada.
- Riesgo físico dentro de la cuna.
- Cualquier situación que razonablemente requiera atención inmediata.
21. Regla para recordar todo el protocolo
Si simplemente está despierta: no intervenir.
Si tiene una necesidad: resolver únicamente esa necesidad y volver a mínima intervención.
Resumen rápido para la madrugada
Intervenimos únicamente ante una necesidad concreta y utilizamos la menor intervención necesaria.
El objetivo es que Loretta pueda practicar cada vez más la habilidad de regularse y volver a dormirse por sí misma, sabiendo al mismo tiempo que hay un adulto disponible cuando realmente lo necesita.